Desde mi punto de vista (aúnque muchos la compartirán),estas tres semanas pasadas he aprendido a aprender de los demás y gracías a ello, he conseguido tener una idea clara de como se edificaría y se llevaría en práctica una clase de Educación Infantil. Tanto siendo partícipe como instructora de las actividades lúdicas que se han realizado, he aprendido que no sólo es importante la manera de enseñar, si no los procesos; pués sin estos, no seríe posible llevar a cabo una enseñanza con éxito y fructífera. Estas actividades como es la del banco común y el llevar a cabo una sesión de 30 minutos, realizada por los compañeros de Infantil, han sido muy interesantes, divertidas y han conseguido que todos nos implicáramos en ellas, a la vez que nos hacían ver los aspectos a mejorar en la práctica.
Esto es un buen método de instruir, ya que aprendemos mejor y más; a la misma vez que se hace ameno y divertido, y por supuesto dejando atrás una metodología cláscica. Con ello, conseguimos unos resultados más positivos.
Debemos tener en cuenta que con estas actividades, tanto los alumnos como los docentes, para aprender hemos tenido presente la observaación, exploración, repetición, reflexión, corrección, modificación, interiorización, compartir...etc.
La realización de estos talleres o actividades, facilita mucho más la acción y las interacciones entre los compañeros, en un ambiente de tranquilidad y respecto, generando ganas de compartir. Además de ir aprendiendo, y de como vamos superando dependencias con todo ello, conseguimos la convicción de que la propuestas abiertas y lúdicas proporcionan situaciones más ricas en aprendizajes, que cada alumno puede hacer a su nivel.
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